CABECERO DE FORJA

CABECERO DE FORJA

Hola aquí os muestro un cabecero restaurado. Lo encontré en un corral de mi suegra. Según lo vi, creí que no sería capaz de hacer nada con él. Pero he aquí el resultado. La parte dorada no era de latón y comprar adornos nuevos era muy complicado. Si os fijais tiene unos arcos con dos barras que tienen que encajar. Le quité todo el óxido y la pintura anterior. Use pintura negra para forja y dorada para las partes supuestamente de latón. Luego lo envejecí con betún de judea. Parece complicado pero no lo es, sólo hay que tener ilusión en hacerlo y un sitio donde poder manchar sin estropear lo de alrededor. Para quitar pinturas anteriores exiten en el mercado decapantes que facilitan la labor, debes utilizar siempre guantes porque son productos abrasivos. Las herramientas que debes usar son: espátula, estropajo de aluminio, aunque yo prefiero unos cepillitos de alambre de distintos grosores porque el estropajo se va deshaciendo, pinceles y como he dicho antes GUANTES.

Primero: echamos el decapante, no hace falta dejarlo actuar mucho sigue las intrucciones del fabricante del producto aunque a veces el tiempo que indican es demasiado.

Segundo: Bien con el estropajo o con el cepillito empezamos a frotar, vereis que la pintura sale sin problemas.

Tercero: Una vez quitada toda la pintura lo limpiamos bien con agua y jabón y lo secamos.

Cuarto: Empezamos a pintar. Yo utilicé una pintura negra para forja en mate, queda más bonito. Cuando este pintado ya verás la diferencia. Si la parte dorada es de latón tendreis que limpiarla bien hay productos en el mercado que lo dejan como nuevo. Si como en mi caso no es latón, tendrías que decapar la parte dorada igual que el resto. Para esa parte yo utilicé oro líquido queda muy brillante, también lo utilicé en alguno de los adornos de la cama. Como he dicho se queda muy brillante y mancha un poco al tocar. Para envejecerlo y evitar ir perdiendo la pintura, use betún de judea, que es parecido a un barniz. Lo vas dando y a la vez retirando con un trapito o esponja hasta que obtengas el envejecido que desees.

¡Y ya está! Un cabecero precioso a un coste menor y restaurado por tí. Una gran satisfacción.

¡ESPERO QUE OS GUSTE!